¿Federalismo partidista? Los gobernadores frente a la pandemia

David Gómez-Álvarez & Calep Pimienta González

¿Federalismo partidista? Los gobernadores frente a la pandemia

Frente al vacío que dejó el gobierno federal, provocado por la crisis derivada de la pandemia, los gobernadores del país se vieron obligados a actuar por cuenta propia. A pesar de su estrecho margen fiscal y baja capacidad institucional, todos los gobiernos estatales tuvieron que responder de alguna forma a la crisis del covid. Algunos ejecutivos estatales se adelantaron al gobierno federal, respondiendo rápidamente a los desafíos iniciales; otros reaccionaron más lentamente, esperando apoyos del centro. Lo cierto es que, al no haber existido una mínima coordinación entre órdenes de gobierno, el federalismo mexicano se reactivó de una manera un tanto inesperada: por la ausencia de una política federal integral y por una circunstancia política que fue aprovechada por algunos gobernadores.

Ilustración: Víctor Solís

Así, cada estado de la República fue anunciando, a su manera y en sus tiempos, distintas medidas frente a la pandemia. La pluralidad de iniciativas corresponde con la diversidad federalista del país. Según la iniciativa Federalismo en covid, los gobiernos de los estados y de la Ciudad de México han anunciado, al corte del 27 de mayo, un conjunto de 499 medidas desde el inicio de la pandemia. Parecieran muchas, pero en realidad no son tantas si se dividen entre las treinta y dos entidades federativas del país, dada la magnitud de los efectos devastadores de la crisis. 

Las respuestas de los gobernadores y de la jefa de gobierno han variado significativamente entre sí, no sólo por las circunstancias locales, sino por las condiciones políticas de cada entidad. La diversidad no sólo tiene que ver con los recursos fiscales disponibles o las capacidades institucionales estatales, sino también por el perfil político del gobierno de cada entidad. La pregunta que se intenta responder en este ensayo es si la respuesta de los gobernadores se relaciona con su signo partidista, esto es, si la variación entre las medidas anunciadas se correlaciona con el partido político que gobierna en cada entidad federativa.

Aunque el número de medidas como tal no es un indicador de la capacidad de respuesta de los estados frente al covid, sí existe una variación significativa entre estados agrupados por partido político. Del total de medidas anunciadas, los 10 estados gobernados por el PAN son los que más iniciativas han presentado: 193 en total con casi 20 medidas en promedio por estado albiazul. Entre los estados panistas, Guanajuato es el que más iniciativas ha presentado, mientras que Baja California Sur es el que menos. Le siguen los 12 estados gobernados por el PRI con 181 medidas en total, lo que equivale a 15 iniciativas en promedio por entidad tricolor. Entre los estados priistas, Zacatecas es el que más acciones ha presentado, al tiempo que Coahuila es el que menos. Los siete estados gobernados por Morena (incluido Morelos, cuyo gobernador lo es por el PES) suman 85 medidas, lo cual promedia 12 instrumentos por entidad, al igual que en los estados priístas. Entre los estados morenistas, la Ciudad de México es el que cuenta con más acciones y Tabasco el que menos ha anunciado. Finalmente, Jalisco, que es gobernado por MC, cuenta también con 16 medidas; Michoacán, que es gobernado por el PRD, cuenta con 14 instrumentos; y el independiente, Nuevo León, anunció sólo 11 medidas.

Más allá de un análisis numérico simple, al revisar los instrumentos pueden identificarse cinco tipos: apoyo económico, apoyo alimentario, estímulo fiscal, crédito y otros, según la forma en que se instrumenta la intervención. Los estados gobernados por el PAN fueron los que anunciaron más estímulos fiscales. Los estados gobernados por Morena, en cambio, optaron por instrumentos de apoyo económico, como entrega de recursos a empresas. El PRI, por su parte, privilegió apoyos clasificados como de otro tipo, sobre todo en especie. Llama la atención que MC optó tanto por apoyos económicos como alimentarios, mientras que el PRD se inclinó por estímulos fiscales y créditos. 

 

 

 

Existen cuatro naturalezas en que pueden clasificarse las medidas: fiscal, mercado laboral, asistencia social, y de seguridad social, según el grupo de población objetivo al que va dirigida la intervención. Ahora bien, si se revisa la naturaleza de las medidas anunciadas, la clasificación de los estados según el partido gobernante cambia. Así encontramos que PAN y Morena optaron por medidas de naturaleza fiscal y financiera, aunque por tipos de instrumentos distintos (PAN estímulos fiscales y Morena apoyos económicos), mientras que el PRI privilegió medidas de naturaleza de asistencia social, materializadas en apoyos económicos y alimentarios. Por su parte, MC adoptó medidas similares al PRI, mientras que el PRD y el independiente más parecidas al PAN. Resulta interesante mencionar que las medidas menos utilizadas son las relativas a mercado laboral y de seguridad social, entendidas como aquellas dirigidas a los afectados en la economía formal e informal. Aun así, Morena (Ciudad de México) es el que más iniciativas de naturaleza de seguridad social presentó, mientras que en medidas de mercado laboral el PAN (Aguascalientes y Yucatán) y MC (Jalisco) son los estados que más acciones anunciaron. 

Desde otro ángulo, las medidas anunciadas frente al covid pueden clasificarse en diferentes modalidades según la forma de anunciarlas: como una iniciativa nueva, adaptada, y existente no adaptada. Prácticamente todos los gobiernos crearon nuevas medidas para afrontar la pandemia, aunque el PRD (Michoacán) fue el que más instrumentos nuevos anunció, seguido del PAN. Por su parte, MC fue el que contó con más medidas adaptadas; Morena es el que anunció más acciones existentes sin adaptar.

La información financiera sobre las medidas anunciadas aún es limitada. El hecho de que todos los institutos locales de acceso a la información suspendieron términos y plazos dificulta su transparencia. De ahí que el 88% de las medidas no presenta su presupuesto completo y 39% de éstas no establece el origen de los recursos. No obstante, la información financiera disponible sobre 302 medidas puede clasificarse en: completamente estatal, parcialmente estatal y nada estatal. Destaca el caso del PRD (Michoacán) cuyas medidas provienen en 100% del financiamiento estatal, seguido de MC y PAN con 67 y 65% respectivamente. En cuanto a las medidas financiadas con recursos parcialmente estatales, MC (Jalisco) concentra el 33% (que incluye financiamiento no gubernamental como el programa de Jalisco sin hambre del sector privado). Entre las medidas sin financiamiento estatal, 7% de las medidas en gobiernos de Morena son con recursos de procedencia sólo federal. De ahí que ni el monto total ni su origen sea fácilmente identificable o rastreable.

Debido a la urgencia de la pandemia, es posible que muchas de las iniciativas se hayan anunciado sin información fundamental completa. Esta información parcial no sólo dificulta el acceso de la población a los beneficios anunciados, sino que obstaculiza la rendición de cuentas sobre la actuación de los gobiernos estatales durante la emergencia. A tres meses de iniciada la pandemia, el número de nuevas medidas anunciadas tiende a disminuir. Es probable que en poco tiempo no se den a conocer nuevas acciones de gobierno, sino en todo caso, la finalización de algunas de ellas. Por ello es fundamental que los gobiernos de la República abran por completo la información en torno a las medidas a través de reglas de operación, lineamientos normativos y portales de transparencia que permitan conocer cómo se ha respondido al covid. 

En suma, los gobernadores de los estados y la jefa de gobierno de la Ciudad de México han respondido a la crisis de la pandemia de forma distinta, pero semejante si se agrupan por partido político. Si bien el número de medidas anunciadas no es un indicador de la capacidad de respuesta de los estados, los gobiernos del PAN son los que más acciones emprendieron en promedio. Sin embargo, donde se puede vislumbrar más claramente un cierto clivaje partidista es en el tipo de modalidad. A este respecto, mientras los gobiernos del PAN anunciaron estímulos fiscales (incentivos), los gobiernos de Morena tendieron más hacia apoyos económicos directos (entrega de recursos), al tiempo que los gobiernos del PRI se inclinaron por apoyos directos, pero en especie (entrega de bienes). No obstante, si las medidas se miran desde la perspectiva de su naturaleza —en función de la población objetivo que se quiere afectar y no la modalidad de su instrumentación— resulta que tanto PAN como Morena optaron por acciones fiscales y financieras (aunque instrumentadas de forma distinta), mientras que el PRI anunció medidas de asistencia social. 

Más allá de las diferencias partidarias en el tipo y naturaleza de las medidas anunciadas, su pertinencia es insuficiente en todos los casos. Dada la magnitud de los efectos de la crisis, la idoneidad de los apoyos otorgados no cumple los mínimos requeridos. Si bien los esfuerzos estatales son loables dado su estrecho margen fiscal, la respuesta de los gobernadores frente a la crisis de la pandemia sigue siendo extremadamente limitada. La pandemia ha exhibido la necesidad de revisar el federalismo fiscal mexicano que permita a los estados responder frente a crisis como la del covid más allá de clivajes partidistas.

Publicado en Nexos Pacto federal.