Federalismo en COVID: ¿Cómo responden los gobiernos estatales a la pandemia?

Guillermo M. Cejudo, David Gómez-Álvarez, Cynthia L. Michel, Damián Lugo, Humberto Trujillo, Calep Pimienta y Juvenal Campos

Por parte del proyecto en conjunto nombrado Federalismo en COVID, se ha presentado el segundo corte de Federalismo en COVID donde se evalúan las políticas públicas de las treinta dos Entidades Federativas del país, ante la pandemia por COVID-19.

En cada corte se realiza un análisis de los atributos específicos del diseño de cada una de las intervenciones implementadas por los gobiernos estatales y el de la Ciudad de México. Las medidas tomadas por cada gobierno difieren, ya que se entiende que cada Estado tiene necesidades diferentes. Así mismo, algunos gobiernos brindan más apoyos en cantidad, así haciéndose notable una desproporción de instrumentos.

Además de la plataforma interactiva, se ha presentado la segunda versión del paper en vivo   Federalismo en COVID: ¿Cómo responden los gobiernos estatales a la pandemia?, durante el periodo del 11 de marzo al corte 27 de mayo de 2020. Federalismo en COVID es una iniciativa interinstitucional impulsada por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), el Laboratorio Nacional de Políticas Públicas, el think-tank Transversal, la Universidad de Guadalajara y la consultora Apted. A continuación, se presentan los datos recabados en dicho corte.] se repite

Durante el periodo del 11 de marzo al 27 de mayo de 2020, los gobiernos estatales utilizaron 499 instrumentos (406 anunciados del 11 al 12 de mayo y 93 entre el 13 y el 27 de mayo) para atender los efectos sociales y económicos de la pandemia por COVID-19. La mayor parte de estos instrumentos son apoyos económicos (122), estímulos fiscales y administrativos (120) y apoyos alimentarios (93). En menor medida, los gobiernos estatales están brindando créditos (83) o apoyos de otro tipo (81).

Paralelamente, los instrumentos añadidos por las entidades federativas son de tipo apoyo económico (30), apoyo alimentario (20), otro (21), créditos (18) y estímulos fiscales y administrativos (1). Esto representa un incremento, respecto al corte anterior, de 42% de los apoyos catalogados como “otro”, 33% de los apoyos económicos, 28% de los créditos, 27% de los apoyos alimentarios y 1% de los estímulos fiscales y administrativos.

Aunque la totalidad de los estados ha optado por implementar medidas de naturaleza fiscal y financiera y de asistencia social, las relacionadas con el mercado laboral y con la seguridad social son menos utilizadas entre los estados. Únicamente 56% y 50% de los estados disponen de al menos una medida relacionada con el mercado laboral y la seguridad social, respectivamente. No obstante, el número de entidades federativas que sumaron alguna de estas dos últimas medidas, aumentó en 6% con respecto al corte anterior.

En otro orden de cosas, la mayor parte de los instrumentos que las entidades están empleando para hacer frente a los efectos de la pandemia son nuevos (59%), en cambio, 16% son adaptaciones realizadas a programas ya existentes. En 8% de los instrumentos no fue posible identificar información sobre su modalidad.

Por otro lado, a pesar de que casi 80% de los estados publica en el periódico oficial la información de al menos uno de los instrumentos que están implementado, menos de la mitad del conjunto de instrumentos (44%) están publicados en los periódicos o gacetas oficiales estatales, lo que puede indicar opacidad y falta de reglas de operación o lineamientos en las medidas estatales.

El estudio también identificó el origen o fuente de los recursos para financiar los instrumentos utilizados. Casi la mitad (47%) de los instrumentos se financian con recursos completamente estatales, 10% con recursos compartidos con otros ámbitos de gobierno, organizaciones de la sociedad civil o la iniciativa privada, y 3% no usan recursos estatales. Al comparar con el corte anterior, los estados están optando por disminuir su participación en el financiamiento de los instrumentos. Los instrumentos de financiamiento “nada estatal” tuvieron un incremento de 50%, los de parcialmente estatal de 49%, los no identificados incrementaron en 16% y los de financiamiento completamente estatal incrementaron únicamente en un 24%.

Idealmente, los gobiernos deberían anunciar, junto con las medidas, detalles de su funcionamiento, no obstante, 52% de los apoyos económicos brindan información parcial sobre sus atributos; es decir, sólo contienen información para uno o dos de los tres atributos considerados como esenciales (duración, frecuencia de entrega y monto del apoyo). Asimismo, 28% de los apoyos no contienen ningún tipo de información. Únicamente 20% de los apoyos económicos brindan información completa para los tres atributos.

Adicionalmente, se hizo un contraste sobre los estados de la República y sus medidas anunciadas ante la pandemia. Hay una disparidad entre los mismos. Guanajuato sigue siendo la entidad con más instrumentos puestos en marcha, mientras que Tabasco es la que menor número presenta. Hay, además, 8 estados (Baja California Sur, Coahuila, Michoacán, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Tamaulipas y Tlaxcala) que no añadieron instrumentos para el segundo corte, mientras que el resto (23 estados) sí lo hizo, siendo Zacatecas y Ciudad de México los que más instrumentos adicionaron (17 y 10, respectivamente). Aunque desde la perspectiva de la naturaleza de las medidas Yucatán es el estado que tiene una mayor diversificación de apoyos, el número de medidas no es necesariamente un indicador de un mejor desempeño estatal.

Por su parte, algunos estados han privilegiado un tipo de instrumento sobre otros. Tabasco y Chiapas utilizan, en mayor medida, los apoyos alimentarios, mientras que México y Ciudad de México, los apoyos económicos. Aparte de esto, respecto a la completitud de información, únicamente 4 estados (Chiapas, Campeche, Tamaulipas y Guerrero) brindan información completa sobre la frecuencia, duración y montos de los apoyos económicos que otorgan.

Cada estado de la República ha anunciado, y en algunos casos implementado, una serie de medidas frente al COVID-19 de distinta naturaleza y con instrumentos de diferentes tipos. No obstante, hay un atributo sobre el que no debería haber variación: la transparencia de las decisiones y acciones anunciadas. Con la investigación, se determina que el 26 por ciento de las medidas no contienen ningún tipo de información sobre la duración, monto o frecuencia de los apoyos.

Conoce a detalle la segunda versión del paper en vivo de Federalismo en COVID:  ¿Cómo responden los gobiernos estatales a la pandemia? haciendo descarga del documento.