Diálogos Transversales: Mujer en la economía pos-COVID19

Como parte de esta nueva entrega de Diálogos Transversales, el pasado lunes 05 de octubre de 2020, la Mtra. Valeria Moy, quien es economista y directora general del IMCO, habló de la participación de las mujeres en la competitividad de los Estados. 

Afirmó que los temas de género y economía presentan dificultades en cuanto a la existencia de datos duros en la materia.

Entre las dificultades encontradas está, por un lado, que la mayoría de los datos existentes provienen de consultoras privadas cuyas muestras no siempre pueden llegar a ser representativas de toda la población. Por otro lado, se encuentra la transparencia respecto a salarios, cuyos empleadores a veces deciden reflejar números diferentes a los reales para poder evadir impuestos. 

Además de mencionar las dificultades con respecto a los temas metodológicos de las investigaciones, habló de cómo es que la pandemia ha afectado, en términos de competitividad, a las mujeres. Si bien, México ya se posicionaba en el quinto lugar más bajo de América Latina en cuanto a participación económica de la mujer se refiere; con la pandemia, dicha condición no hará más que incrementar. 

En comparación a otras crisis, en las que el hombre se ha visto afectado, “la crisis por COVID-19 es diferente a las demás: afecta más a los sectores con contacto interpersonal donde se concentran las mujeres” afirmó. 

“La industria que más ha caído han sido las actividades terciarias” prosiguió. La industria alimenticia, así como la hospitalaria, han sido dos de las industrias que han sufrido de enormes caídas. Por lo que, al estar en su mayoría concentradas en este sector, la caída que ha sufrido ha traído consecuencias mayores para las mujeres que para los hombres. 

Por otra parte, también cabe mencionar que, ya sea por factores históricos y sociales, las mujeres se han visto más absorbidas por las tareas del hogar. De todo el tiempo que tienen disponible las mujeres para trabajar, terminan dedicándole el 64 % a las labores domésticas y de cuidado, o sea trabajo no remunerado.

Si en México, la tasa de participación económica de las mujeres fuera la misma que la de los hombres se podrían generar 810 mil millones de dólares adicionales en 2025, equivalentes al 70% del PIB. Por lo que, “si queremos que la economía crezca más, no únicamente hay que hablar de inversión, sino de participación femenina. Pero hablar de participación femenina, no se da solo, tenemos que hacer los cambios en política pública para que puedan las mujeres incorporarse de mayor forma al mercado laboral” aseguró. 

En cuanto al papel del gobierno, “las prioridades de esta administración están claras […]. La agenda feminista, en términos presupuestales, no está dentro de las prioridades del presidente” concluyó la Mtra Moy.